La reparación petos cubierta resulta necesaria cuando grietas, juntas deterioradas, coronaciones o encuentros permiten que el agua alcance zonas que deberían mantenerse protegidas.
Los petos forman el borde vertical de muchas cubiertas planas y terrazas.
Precisamente por encontrarse en el perímetro concentran cambios de plano, remates y uniones con diferentes materiales, lo que los convierte en puntos que merecen especial atención durante cualquier impermeabilización.
Por qué los petos son puntos sensibles
La impermeabilización horizontal necesita relacionarse correctamente con el elemento vertical.
No basta con proteger el centro de la cubierta.
Si el sistema pierde continuidad al llegar al perímetro, el agua puede aprovechar ese encuentro aunque el resto de la superficie esté en buen estado.
Además, la parte superior del peto está directamente expuesta a lluvia, radiación y cambios de temperatura.
Por ello conviene revisar tanto su base como su coronación.
Grietas en la superficie
Una fisura puede tener distintas causas y no todas deben tratarse exactamente igual.
Antes de cubrirla interesa observar su trazado, anchura, localización y relación con otros elementos.
También debe comprobarse si existen zonas sueltas alrededor.
Sellar una grieta sobre un soporte deteriorado puede dejar material inestable bajo la nueva reparación.
Primero hay que conocer el estado del soporte y después elegir cómo intervenir.
La coronación también puede dejar entrar agua
La parte superior suele estar protegida mediante diferentes tipos de remate según la construcción.
Si existen juntas abiertas, piezas deterioradas o encuentros deficientes, el agua puede penetrar desde arriba.
Después puede descender por el interior del peto y aparecer en la cara que menos se esperaba.
Por eso la reparación petos cubierta no debería limitarse a la base cuando también existen signos de deterioro en su parte superior.
El encuentro con la impermeabilización
Este es uno de los puntos fundamentales.
La barrera frente al agua debe resolver correctamente el cambio de plano.
Si se despega, fisura o interrumpe en ese encuentro, pueden aparecer filtraciones.
En nuestra sección de tejados y cubiertas trabajamos diferentes soluciones de impermeabilización y rehabilitación adaptadas al tipo de cubierta.
No existe un detalle universal válido para cualquier edificio. El soporte y el sistema existente deben estudiarse antes de intervenir.
Qué síntomas pueden aparecer en el exterior y el interior
El deterioro puede manifestarse mediante:
- grietas;
- manchas;
- eflorescencias;
- pintura desprendida;
- morteros degradados;
- juntas abiertas;
- humedad en las plantas superiores;
- marcas bajo la zona de cubierta.
La relación entre estos síntomas y el peto debe confirmarse.
Una humedad próxima no demuestra automáticamente que el peto sea el único origen posible.
Sumideros, juntas, terrazas u otros pasos pueden producir daños parecidos.
Petos y frentes exteriores
En algunos edificios el peto continúa visualmente con la fachada.
Si el agua penetra desde su parte superior, también puede afectar al acabado exterior.
Puede ser necesario coordinar la reparación de cubierta con la rehabilitación de la zona vertical.
Esto es especialmente importante cuando existen desconchones o pérdida de adherencia.
Reparar únicamente el exterior sin resolver la entrada superior puede hacer que el problema reaparezca.
Qué ocurre al renovar toda la impermeabilización
Cuando se actúa sobre una cubierta completa, los petos deben formar parte del proyecto desde el principio.
No deberían dejarse para el final como un remate secundario.
Nuestro artículo sobre qué sistema de impermeabilización elegir en Madrid insiste precisamente en la importancia de los petos, sumideros, juntas y demás puntos singulares.
La impermeabilización funciona como una superficie continua que debe mantenerse también en los cambios de plano.
Pasos de instalaciones y elementos fijados
Los petos pueden utilizarse como soporte para diferentes elementos.
Cuando existen fijaciones, conducciones o instalaciones, cada encuentro debe revisarse.
Una perforación posterior mal resuelta puede crear un camino para el agua.
También conviene comprobar si algún trabajo realizado recientemente coincide con la aparición de la humedad.
Mantenimiento periódico
La inspección visual puede detectar pequeñas grietas, sellados deteriorados o remates desplazados antes de que aparezcan daños interiores.
No es necesario esperar a una gotera importante para comprobar el estado del perímetro.
En cubiertas con acceso para mantenimiento, resulta especialmente útil observar los petos durante las revisiones generales.
Detectar un deterioro localizado a tiempo permite valorar una reparación antes de que afecte a superficies mayores.
Reparar el origen y después el acabado
En Aislamientos DONSATE planteamos la reparación petos cubierta relacionando grietas, coronaciones, impermeabilización y encuentros con el resto de la cubierta.
Si existen daños en la fachada o en los revestimientos interiores, esos acabados se recuperan después de resolver la causa.
El orden importa: primero impedir la entrada de agua y después reparar sus consecuencias.
Un peto ocupa una parte pequeña de la superficie total, pero puede condicionar la estanqueidad de todo el perímetro.



